Las Pelotas y Cruzando El Charco convierten Razzmatazz en una fiesta argentina

Las Pelotas + Cruzando El Charco

14 de octubre de 2026 · Sala Razzmatazz, Barcelona

Texto y fotos: Markceröck

Barcelona, 14 de octubre de 2026. Razzmatazz acogió una noche de rock argentino, nostalgia y celebración. Cruzando El Charco, la banda platense liderada por Francisco Lago, abrió la velada con un repertorio ecléctico y una conexión inmediata con el público. Completan la formación Nahuel Piscitelli (guitarra y coros), Juan Matías Menchón (bajo), Ignacio Marchesotti (percusión), Matías Perroni (batería) y Damián «Ticky» Rodríguez (teclados).

 

 

Cruzando el charco

El concierto arrancó con «Cada Error», «A Mil», «Cambiando» y «Hoy», una primera tanda que mostró la solidez del grupo sobre el escenario. Después llegaron «Volver a Nacer» y «Tirado», antes de un solo compartido por Matías Perroni en la batería e Ignacio Marchesotti en la percusión, que animó a toda la sala.

 

Uno de los primeros cambios de registro llegó con «Cartagena», cantada por el guitarrista Nahuel Piscitelli. A continuación, «El Verano» puso en primer plano el pulso tropical y cumbiero de la banda, con ecos de Bersuit Vergarabat y del mestizaje que marcó a toda una generación en Argentina.

 

Con «El Trato», el concierto adoptó un tono más íntimo. Las teclas de Damián «Ticky» Rodríguez acompañaron a Francisco Lago, que comenzó cantando a capela junto al público antes de que la canción desembocara en una cumbia que puso a bailar a la pista.

 

 

El recorrido siguió con «Lo Nuestro», teñida de reggae, y «Nada Nace», tema que, según contó la banda, fue escrito entre Buenos Aires y Barcelona y está dedicado a Chavito.

 

Tras presentar a los integrantes, Cruzando El Charco retomó el pulso festivo con «Malas Decisiones» y «Soy». Lagoabrió los brazos para sumarse a los coros del público, mientras Nahuel Piscitelli y Juan Matías Menchón se acercaban al centro del escenario. Como guiño a Charly García, Piscitelli incluyó un fragmento de «Parte de la religión».

 

El tramo final mantuvo la intensidad. Durante «Puede Ser», la guitarra dividió a la pista en dos, con el grupo animando el intercambio desde el escenario. «Para Mucho Más» prolongó la fiesta y, para cerrar, la banda eligió «Terminales». Antes del último acorde, dedicó unas palabras a Las Pelotas y agradeció la oportunidad de compartir escenario con una de las formaciones que han marcado el rock argentino.

 

 

Las Pelotas

A las 21:30, la espera dio paso al cántico de la sala: «¡Vamos Las Pelo, vamos Las Pelo!». Las Pelotas subió al escenario con Germán Daffunchio (voz y guitarra), Gabriela Martínez (bajo), Tomás Sussmann (guitarra), Sebastián Schachtel(teclados y acordeón), Gustavo Jove (batería), Alejandro «Pollo» Gómez Ferrero (trompeta, percusión y vientos) y Gaspar Daffunchio (guitarra de apoyo).

 

El grupo abrió con «Cuando vamos», «Qué podés dar» y «Ya no estás». La batería de Gustavo Jove y el bajo de Gabriela Martínez marcaron el pulso mientras empezaban los primeros pogos. En «Qué podés dar», las guitarras de Tomás Sussmann y Gaspar Daffunchio se entrelazaron, y «Ya no estás» cerró la primera tanda con la voz rasgada de Germán Daffunchio al frente.

 

Con «Víctimas del cielo», Germán Daffunchio dejó la guitarra para centrarse en la voz. Después presentó «Esperar el tiempo», una de las composiciones más recientes del repertorio. La respuesta del público creció con «Cómo se curan». «¿Estamos bien o qué?», preguntó el cantante antes de acercarse al borde del escenario y cantar frente a las primeras filas.

 

 

Antes de «Personalmente», la sala tomó la iniciativa con otro cántico: «Te sigo donde quieras, desde Argentina a Barcelona… ¡Vamos Las Pelotas!». Daffunchio se acercó a la valla para cantar con el público. Aunque el tema tuvo algunos problemas técnicos al comienzo, la banda sostuvo el ritmo con el bombo de Gustavo Jove y el bajo de Gabriela Martínez, mientras la gente seguía cantando.

 

Después sonaron «Ya lo sabes» y «Será». «Tanto más» sumó un pasaje reggae y un karaoke proyectado en las pantallas; «Saltando» siguió esa senda, con el diálogo entre los teclados de Sebastián Schachtel y los vientos de Alejandro «Pollo» Gómez Ferrero. El reggae forma parte del recorrido musical de Las Pelotas desde hace décadas, en una tradición ligada también a la influencia de Sumo y Luca Prodan.

 

«Los dos» dio paso a «Si supieras», coreada por toda la sala. Más tarde, «Hasta el fondo» destacó por el solo de trompeta de Alejandro «Pollo» Gómez Ferrero, que ocupó el centro del escenario bajo las luces.

 

 

Durante «Para», Germán Daffunchio recordó a Alejandro Sokol, conocido como «Bocha». Sentado en el centro del escenario, junto al pie de micrófono, le dedicó un emotivo homenaje acompañado por las teclas de Sebastián Schachtel.

 

La iluminación roja y las proyecciones crearon una atmósfera introspectiva para «Sin la piel». El clima cambió con los primeros acordes de «Bombachitas rosa», que desataron el pogo, los saltos y los brazos en alto. Sin pausa, Las Pelotasenlazó el tema con «Shine» y mantuvo a la sala en movimiento.

 

 

«Capitán América» marcó el tramo final con un mensaje de crítica al capitalismo de ultraderecha y al imperialismo. En la despedida, el público coreó «La patria no se vende, Argentina no se vende». Los músicos de Las Pelotas se sumaron al cántico, con los puños en alto, en un cierre de complicidad con la comunidad argentina de Barcelona.

 

Por el límite horario de la sala, el grupo no llegó a tocar «El ojo blindado», pieza fundamental del repertorio de Sumo y parte de la historia musical de Germán Daffunchio. Aun así, Las Pelotas cerró la noche con un concierto contundente, que combinó canciones emblemáticas, nuevas composiciones y una estrecha conexión con el público.

 


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