Rat-Zinger + Radity
Sala Salamandra L’Hospitalet de Llobregat
21 de febrero de 2026
Organiza Get Rock
Redacción por Alfonso Díaz
Fotografías por AliveCarlos
Cada vez somos más los que pensamos que el rock hace tiempo que perdió ese filo combativo y callejero que tanto le marcó en décadas precedentes. Curiosamente, en los tiempos en que menos peso e influencia tienen los sellos discográficos parece que cada vez resulta más complicado encontrar bandas que sean realmente independientes y que no tengan “miedo” a la hora de mojarse en temas políticos y sociales. Rat-zinger llegaron a la escena rockera nacional dispuestos a escandalizar, a mojarse y a no hacer amigos. Por el camino nos han dejado una buena ristra de composiciones que les convierten en una banda única, descarada, irreverente, combativa y que no tiene pelos en la lengua a la hora de no dejar títere con cabeza, y su más reciente andanada, “Jóvenes Promesas De La Delincuencia”, lo reafirma de forma incontestable. Con su nuevo trabajo todavía calentito, recién salido del horno, el combo bilbaíno regresaba a la capital catalana para reencontrarse con sus incondicionales en una noche que prometía emociones fuertes.
No era para menos, ya que para ejercer como anfitriones y caldear debidamente el ambiente contaríamos con la presencia de una banda joven, con empuje y que no ha parado de tocar en directo desde que se dieran a conocer: Radity. Lo de estos chicos tiene mucho mérito, ya que con su thrash metal “old school” han conseguido captar la atención de los seguidores del género. Además, aunque todavía no han publicado un primer largo como tal, con su EP Fire At Will y sus incendiarias presentaciones están dando mucho de que hablar.
No fue una sorpresa que una buena representación de fans estuviera a la hora prevista para el arranque del show aguardando a que Radity tomaran las tablas. Al igual que ya sucediera en las anteriores ocasiones en que un servidor ha tenido ocasión de verles, el cuarteto irrumpió en escena pisando fuerte, con el cuchillo entre los dientes y dispuesto a thrashear intensamente dejando caer como si fueran bombas de relojería trallazos incontestables del calibre de “Just Kill” y “Bomb Of Hate”.
Juventud, velocidad y actitud
Velocidad, riffs aniquiladores y, ante todo, muchas ganas de pasarlo bien fue lo que ofreció un cuarteto que se mostró súper motivado, dejando claro que esa alocada juventud es una virtud para unos músicos que se lo pasan en grande, que disfrutan intensamente, y lo que es más importante, saben transmitirlo a los que están abajo, y eso quedó patente en el ambiente que se creó en la pista mientras la banda desplegaba el arsenal de rotundos riffs contenidos en “Bringers Of Madness” y “World Of Violence”.
Pese a su insultante juventud Radity demostraron tener tablas, haberle tomado la medida al directo, ya que cada vez suenan más rotundos y compactos, alternando fogonazos abrasivos y desquiciantes con unos coros de lo más enérgicos y contagiosos, como los contenidos en la final “Just Kill”. No obstante, los momentos en los que provocaron mayor descontrol entre el personal llegaron al atracar sus versiones de clásicos imprescindibles como “Arise” y “Raining Blood”. Aunque la sorpresa de la noche llegó con la inesperada “Jesucristo García” de Extremoduro. Lo tienen claro y saben cómo hacerlo. Los he visto en varias ocasiones y, una vez más, vuelvo a ratificarme: Radity representan el futuro del thrash metal nacional.
Para acudir a un concierto de Rat-zinger hay que ir con las pilas bien cargadas y dispuesto a cantar y danzar como si no hubiera mañana. Todos sabíamos que una vez que los instrumentos empezaran a rugir y la corrosiva garganta de Podri Korrupto empezara a atacar las letras no iba a haber vuelta atrás. No hubo sorpresas, la banda salió con el lema “Rock N Roll Para Hijos De Perra” proyectado en la parte trasera, presidiendo un escenario que estuvo flanqueado por sendas cabezas de rata. Como una bofetada sonora en pleno rostro, los vascos incendiaron el local desde el mismo arranque, confiando para ello en la infalible pegada de una de las nuevas que está llamada a convertirse en clásico: “Jóvenes Promesas De La Delincuencia”, que nos daba el combustible necesario para que el personal empezara a botar a la vez que alzaba los puños cada vez que tocaba encarar su fulgurante estribillo.
Sin tregua y sin concesiones
Pasión por el rock n´roll más enérgico, salvaje y, por supuesto, unas buenas dosis de actitud y macarrería fue lo que desplegó un cuarteto que no nos dio ni un segundo de tregua y que se dedicó a enlazar de forma imbatible andanadas de rabia incontestable como la explícita “Bala Per Capita”, o las contestatarias “Soy Un Kalashnikov” y “Patria”, que caldeaban los ánimos de un personal que no paró de animar. Tan cortos como explícitos, muchos de los temas del combo vasco aunaron la mordiente y mala leche propia del punk con las guitarras de corte metalero de Dann Hoyos, y la prueba palpable la encontramos en la vacilona “Tu Pasajero”.
Por supuesto que tampoco faltó la reivindicación callejera tras invitarnos a todos a saltar acompañando “Apúntate”, para acto seguido propiciarnos un golpe certero, un impacto directo a nuestra línea de flotación, en forma de un despiadado “Diez Minutos Más”. Me gustó que su nuevo material gozara de un protagonismo más que destacado esta noche, y es que zarpazos como “Red Warrior”, a medio camino entre la nostalgia y la reivindicación, sirvieron para prender la pista del local. Otras de las que atentaron directamente contra la doble moral y lo políticamente correcto fueron “Amo El Dinero Negro”, “9Mm”, que nos dejaba con el personal levantando sus “cacharras” al aire siguiendo las indicaciones de Podri Korrupto, y “Toda Forma De Poder”.
Durante la descarga de los bilbaínos el ritmo fue frenético, trepidante. No había tiempo que perder, su show fue intenso e incendiario, así que andanadas como “Locomotora” sirvieron para que el personal no se relajara en ningún momento. Otro de los poderes fácticos del estado también recibiría algún mandoble al atacar el cuarteto los tempos casi bailables de la críptica “Amén”, para acto seguido invitarnos a que todos alzáramos nuestros cuernos al aire para acompañar “Larga Vida Al Infierno”. La locura no tardaría en desatarse, poniendo el local literalmente patas arriba, con esa declaración de intenciones que es “Rock N Roll Para Hijos De Perra”, con un Podri Korrupto absolutamente desatado hundiendo su micro entre los que conformaban las primeras filas.
Un cierre por todo lo alto
El retrato de la juventud de la década de los ochenta quedaría plasmado en otra de las nuevas, “1986”, para a renglón seguido poner a todo el mundo a “vomitar” el adictivo estribillo de “Tenéis Speed?”, su particular homenaje al gran Lemmy Kilmister. “Santa Calavera” fue la escogida para prolongar el éxtasis del entregado personal, mientras que el golpe de gracia definitivo corrió por cuenta de “Indestructibles”. Mientras otras bandas tratan de vendernos un universo lleno de amor y fantasía, Rat-zinger retratan la cruda realidad y nos la cuentan con un punto de vista cáustico y crítico a partes iguales. Siempre he pensado que el rock n´roll debe ser histriónico, combativo e incómodo para las clases dirigentes. Y sin duda los bilbaínos han dado con la clave para arrasar en sus directos: actitud a raudales y rock potente y sin tapujos. Y la mejor prueba fue ver el reconocimiento que les tributó el público mientras ellos saludaban a la vez que por megafonía atronaba el “Beat The Bastards” de los escoceses The Exploited. ¡Como debe ser!
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