Motocultor festival
Nanowar of Steel+ Uuhai + Morphium +
Lone Survivors + Vaughan
22/01/2026
BARCELONA – Sala Wolf
Madness Live!
El Motocultor Festival recaló en Barcelona para ofrecer una variedad, excesiva quizá, tanto de bandas como de estilos, pero que supuso toda una fiesta total para los asistentes. Especialmente para los fans de los locos itálicos Nanowar, pero también pudimos disfrutar y descubrir a grupos de los que apenas teníamos información. Mongolia, Italia, Francia y España estuvieron pues representadas en hasta cinco conciertos en la Wolf barcelonesa, que tampoco es que llegara hasta los topes. También hay que decir que ese mismo día actuaban Electric Callboy en el Sant Jordi Club, y en palabras de Gatto Panceri666: “yo no sé que estáis haciendo aquí, yo ahora mismo estaría viendo a Eskimo Callboy”.
Vaughan, metal clásico desde Marsella
Desde Marsella empezaban Vaughan, banda de metal clásico en forma de cuarteto. Entré cuando tocaban “That’s How I Liked It”, con retazos glam repuntados por el sombrero de copa de su bajista y con un vocalista de esos que, o te encantan, o no te gustan. Músicos veteranos y canciones muy típicas, pero que tienen ese algo que termina por engancharte. Ese medio tiempo “Crash & Burn” tiene calado y consiguieron que la sala callase y disfrutase de esa enorme canción que fue “Run Away”. La lástima es que cuando su hard rock clásico de etiqueta nos empezaba a conquistar tuvieron que cerrar el set, no sin antes, agradecer a todas las bandas.
Lone Survivors: metalcore con estilo
Otra banda francesa tomaba el escenario con otra propuesta totalmente opuesta a la de sus compatriotas Vaughan. El cuarteto moderno Lone Survivors dio buena cuenta de lo que proponen y la sala respondió a ese groove metal pesado, con un cantante de muchos registros vocales, vestido de blanco y con coleta. Sonaron muy bien y convencieron a los presentes a pesar de que la alineación de la noche parecía decirte: “que ninguna banda se parezca a la anterior”.
Eso es siempre bueno y malo a la vez. Uno de los lujos de la noche fue cuando invitó a una chica a cantar a dúo en un tema especialmente logrado: “Lost in My Mind”. Terminaron muy bien con “Ground Zero”. Son un grupo con una propuesta más que interesante hasta el punto que felicité luego al vocalista por el concierto, pero es que no pegan ni con Loctite con Uuhai o Nanowar of Steel.

Morphium consolida su metal extremo de Girona
Banda catalana dentro del pack de Motocultor y que se despedía de la gira tras muchas jornadas por Europa. Les he podido ver muchas veces y el nivel sube cada vez que les ves sobre las tablas. Literalmente arrasaron gracias al buen sonido y a ese pedazo de frontman que es Alex Bace. El quinteto tira de pregrabados y luces amarillas de inicio, con guturalidades y ritmos cercanos a Sepultura de la buena época. Su líder estuvo excesivamente comunicativo para el poco tiempo del que gozaban, pero esos gimmicks de enrollar el cable en su cuello o de dar vueltas al micro a altas velocidades te transmiten una seguridad total, y de verdad que el grupo suena absolutamente empacado y contundente.
Muchos de los coros del grupo son reales, algo que no pueden decir todas las bandas que tocaron esa noche. Bace hizo girar el cable hasta puntos en los que golpeó el techo, pero eso no fue motivo para que la fiesta siguiera y que el grupo cuajara una actuación espectacular. Suenan que atruenan y el combo está más que testado demostrando que pueden ofrecer un espectáculo de directo impactante. Pero sobró el brindis de copas con el mánager Tomás sobre escena y no seguir a degüello con esa música salvaje y atávica que te toca tu ser interior. Terminamos todos botando en el último tema, pero volvemos a lo mismo: ¿qué pintan Morphium en ese cartel? Mejor verles en show completo.

Uuhai, los rivales de The Hu
Desde Mongolia y aprovechando el viento de cola de The Hu se nos presentaron Uuhai, con un show muy medido y espectacular. Estamos hablando de siete músicos que incluyen percusionista y esos violines de pie (morin khuur). Cuerda frotada y esos cantos guturales tan típicos de esas latitudes mezclados con los instrumentos de heavy metal de toda la vida. “Beginning” ya marca multiculturalidad, pero los solos de guitarra de Dalaitseren son especialmente heavy metal de la escuela clásica. Todo estaba tan medido y diseñado, con esos trajes tan perfectos que al final les falló el sonido y se vio que el sonido de los “violines” (eso por lo menos), iba pregrabado.
“Uuhai” y “Khaan” funcionaron perfectamente y demostraron que también tienen canciones especialmente accesibles y muy de los gustos europeos. Saruul cantó muy bien y el espectáculo es total cuando empiezan a cantar con ese canto mongol. Nos recordaron que tienen un nuevo disco acabado de salir y su simpático guitarrista proclamó hasta dos veces el “Visca Catalonia” para ganarse al público. Tengo que decir que gustaron mucho, son perfectos para festivales y musicalmente hay mucha riqueza. Pero a mí la sombra del pregrabado me cabrea especialmente…

Nanowar of Steel
Reyes de la parodia, son otra banda respecto a aquellos gamberros que en 2007 nos hicieron reír tanto en el añorado Martohell. Ahora llevan un equipo de luces tremendo, han creado himnos, tienen grandes discos, son mejores músicos, pero siguen siendo esos chicos amigos del colegio. De la broma primigenia mantienen sus pelucas baratas, pero es que a nivel de socarronería y chistes también están a otro nivel. Intro paródica y solemne para irse a “Sober” y sus triciclos de acero. Empezaron Baffo y Potowotominimak algo comedidos en las voces, en un tema puramente Alestorm y de lo más festivo. Pero ya en “Tooth Fairy” todo estaba en su sitio, en una bonita parodia de Stratovarius con clavicordio incluido. Espectaculares luces y chorros de humo.
Maravillosos en la épica y renundante “Stormwarrior of the Storm”, con el extra de sacar letras, como si estuvieras en el oculista para que el gentío cantase el riff con la “O”, con la “A” o con la “G”. Tienen EP nuevo y tocaba ir a por “Genghis Khan”, de excelente letra y en la que terminaron con la bandera de Mongolia. Es curioso, porque coincidían con Uuhai, de esas mismas latitudes… La excepcional “Pasadena 1994”, temazo absoluto en el que se meten con Sabaton de una forma excelsa. Musicalmente son muy sólidos y la sala cantó esta especialmente, y pronto, los parlamentos en italiano, inglés y español fueron ganando terreno para carcajadas del público.

Antes “Disco Metal” había puesto a la sala a bailar, y es que es un temazo a pesar de que no todos los trues pueden apreciar una herejía como esta. Pero a eso juega Nanowar: a provocar (sonrisas). “Il cacciatore della notte” es su tema más emblemático, cantado en italiano y con un Eddie en forma de lechuza blanca (parmaggiani). Aquí ya la sala estaba entregada a los solos de Mohammed Abdul. No paraban de pasar cosas en el escenario y cada vez que uno hablaba era para hacernos más cómplices del universo Nanowar of Steel. Gatto presentó “HelloWorld.java” explayándose en chistes sobre la IA y los informáticos, que curiosamente, eran legión en la sala. Temazo y ese interludio lento a lo “Warriors of the World” de Manowar es espectacular. Y cuando los vocalistas juegan con el agudo inmortal de Eric Adams… me enamoran.
El bajista presentó y cantó “Campo de nabos”, un tema en castellano (y que en su día fue cantada en varios idiomas). No es de las que mas me gusten, pero funciona perfectamente. “Norwegian Reggaeton” era la más esperada y es una obra maestra que les define perfectamente. Nadie había unido Santo Domingo y Oslo con ese estilazo. Dan ganas de quemar iglesias en bermudas y con un mojito en la mano. “Feet and Greet” es de nueva factura, con dejes maquinales y juegos metalcores. La vivimos bajo luces lilas y esos espárragos de luz que flanqueaban la batería. “Armpits of the Inmortals” nos llevó a chistes sobre los sobacos, Maradona y los napolitanos. Realmente lograda.

Pero para cerrar terminaron con “Valhallelujah”. Nadie ha mezclado metal, góspel e Ikea de esa forma. Montaron una mesa y nos la pasamos de norte a sur con vuelta al escenario, lo cual fue brillante. Otra pieza que les define y que es un inmejorable final. Con la sala de rodillas adorando las estanterías Billy y despedida total con una conga infernal con toda la banda y público al son de “El baile del perrito”. Agradecieron a todas las bandas y sus colaboradores demostrando que siguen siendo obreros del metal, pero de lo que no hay duda, es que un show suyo en su gira es una experiencia total, para nada comparable en lo que puede ser un festival. Vivir a Nanowar of Steel en sala pequeña y con su público es cuando puedes realmente ver que esto es diversión, y que le dan mil vueltas a cualquier banda actual de parodia. Difícilmente vas a poder reírte de tu música favorita a este nivel.

Licenciado en INEF y Humanidades, redactor en Popular 1, miembro fundador de TheMetalCircus y exredactor en webs y revistas como Metal Hammer, Batería Total, Guitarra Total y Science of Noise. Escribió el libro «Shock Rock: Sexo, violencia y teatro». Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.
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