D-A-D y The 69 Eyes nos regalan un show histórico en Salamandra

D-A-D + The 69 Eyes
Salamandra (L’Hospitalet de Llobregat) – 19 de enero de 2026
Texto: Jordi Tàrrega
Fotos: Marc Tomàs i Gimó

Menudo doble cartel de gira bajo el nombre de Cowpunks & Glampires, uniendo fuerzas los daneses Disneyland After Dark y los vampiros fineses de The 69 Eyes. Ambas son bandas que suelen venir por nuestras tierras, pero los primeros son bastante más habituales, especialmente en festivales patrios. En opinión personal ganaron los daneses, y de largo, pero el hecho de poder a The 69 Eyes en buena forma y con un show completo… fue realmente toda una gozada. Y hubo mucha gente comparada con otras veces, por lo que hay que darles la razón a discográfica y managers de unir fuerzas para algo muy grande.

D-A-D: puro espectáculo y show completo

Empezó el cuarteto con 15 minutos de retraso, hecho por el cual dos temas de los previstos quedarían en el limbo y con la original introducción de la canción de “El lobo feroz”, que dio paso a que salieran los cuatro caballeros inimitables para ese “Jihad” que les puso en el mapa en los 80. Quienes no conocían a Jesper Binzer y compañía quedaron impresionados por los ropajes de directo y por el festival de bajos de Stig Pedersen, que ya en el primer tema, y armado con su bajo transparente, se encaramó en la batería de Laust. El nuevo disco Speed of Darkness estuvo bien representado con “1st, 2nd and 3rd”, pero el peso de los clásicos es absoluto y pronto optaron por recuperar el “Gil Nation”, otro temazo del No Fuel Left for the Pilgrims. Jugaron con parones y demostraron que esos coros REALES les elevan frente a muchísimas bandas.

Más bajos imposibles de dos cuerdas para “Rim of Hell”, bañada en luces rojas y en la desértica y vacilona “Riding with Sue” en la que cantó el bajista con el bajo de la calavera de Wacken (el festival les pidió de copiarlo en los 90). Las amplias mangas de Laust a la batería y esa clase absoluta bajo el sombrero de la guitarra de Jacob Binzer te demuestran que tocan de memoria y que pueden hacer magia como en uno de los singles de su última obra: “The Ghost”. Stig sacó el célebre bajo al revés y la gente alucinaba con el grupo, por lo visual, por la calidad de los temas y por un sonido excelso en la Salamandra. Quizá el único momento más lento y atmosférico vino con la concatenación de “Someting Good”, “Grow or Pay” y “Point of View”. Eso no impidió que apareciera ese avión del Barón Rojo en forma de bajo y que el grupo jugara con luces y ritmos más calmos.

Pero es que luego caía la brillantísima “Everything Glows”, con el pad electrónico de Laust y ese momento jam que desemboca en el solo del mismo. Jesper jugó con la gente con eso de: “el batería de la Rambla” e hizo cantar lo de “Este baterista mi corazón”. En momentos así alucinas con la banda y más cuando Laust canta la voz principal mientras realiza unos breaks perfectamente integrados en la canción. Sólo os diré que en Wacken hizo eso mismo pero con la batería colgada en vertical y con fuego en el escenario. Muchos no les conocen, pero esta banda danesa ha sido cabeza de cartel en Wacken… Y antes de los bises bajo de gaviotas y la maravillosa “Bad Craziness” que en los 80 llegó entrar en la MTV.

Los bises empezaron con el “Lugh ‘n’ a ½”, preciosa balada a dos guitarras con los hermanos Binzer dándolo todo. Y obviamente el final de todo estaba cantado con “Sleeping My Day Away”, su gran clásico y canción que les dio toda la fama que poseen a pesar de que son mucho más que este tema. Ovación rotunda y la confirmación de que esta gente, muy desconocida en estos lares, es una rara avis absoluta y que nadie se parece a ellos. Se lo llevaron de calle y los neófitos con el grupo sólo hablaban maravillas. Y por mucho que la gente alucinó, nunca les ha visto como cabezas de cartel con fuego y con todos los bajos que tiene Stig. Hicimos un reportaje, pero a bote pronto se me ocurre el de la oliva con el palillo y el del iPHONE con el que hace fotos a la gente y salen por pantalla. ESTELARES.

The 69 Eyes: faltos de sonido en un gran show

Con una intro solemne aparecieron los vampiros nórdicos ataviados con sombreros y gafas de sol. Jyrki 69 es el último en salir. Le ha crecido el pelo y sigue teniendo esa misma imagen impactante de siempre mientras hacen sonar de inicio el “Devils”. Excelente de voz, no tanto de sonido, que tampoco mejoró en “Don’t Turn Back on Fear”, una de las joyas del disco X. Luces violetas y un quinteto concentrado con el baterista Jussi 69, muy espectacular de movimientos como bien nos mostró en “Feel Berlin”. Y es el bajo de Archzie uno de los elementos clave de un combo que busca profundidad, temas muy directos y que tiene a Billy Idol como un referente absoluto.

Son una banda que siempre ha apuntado hacia Estados Unidos, su mercado favorito, y la versión de Boycott “Gotta Rock”, de verdad que les sale perfecta y que la han hecho suya. Pero las guitarras no terminaban de lucir como debieran y qued´´o todo un popco deslucido en general, caso de piezas como “I Survive” (nuevo single) y la divertida “Betty Blue”. Me faltó algo de humo y show pues claro, veníamos de D-A-D y con ellos no paraban de pasar cosas en el escenario constantemente. Algunos teclados pregrabados irrumpieron, especialmente en intros y te quedabas anonadado mirando los movimientos de Jussi 69 tras los parches. Y el sonido mejoró en ese clásico que es “Drive”, muy cantada y bailada por el público.

Jyrki 69 es icónico y tras sus gafas de sol se le notaba motivado y mucho más sobrio que años atrás. Timo-Timo cambió su guitarra para tocar dos de los temas más esperados: “The Chair” y “Never Say Die”. La sala rugía motivada y los bailoteos eran constantes. Es una banda para disfrutar bailando al son de sus clásicos góticos tan pegadizos. Aquí sí que hubo chorros de humo para después atacar “I Love the Darkness in You”, título que contrastó con las luces blancas y que hizo que la gente botara en la sala. En “Wasting the Dawn” Jussi subió sobre la batería dando espectacularidad y “Gothic Girl” sonó brumosa, con ese bajo tan marcado y con el solo de guitarra de la noche por parte de Bazie. Y el “Brandon Lee” le sirvió para que Jyrki y Archzie hicieran esa vuelta a la vez al son de la canción.

Y ya en los bises empezaron por el “Framed in Blood”, muy posiblemente su tema más netamente metal, pero la sensación general era que la cosa no había sonado tan bien como en el grupo anterior. “Dance d’Amour” bajo las luces rojas y ese clásico atemporal que es el “Lost Boys” fueron un inmejorable fin de fiesta. Y antes dijo eso de “Barcelona, somos The 69 Eyes y tocamos rock n’ roll”. Gran lunes e inicio de semana para unas jornadas excepcionalmente frías para lo que es Barcelona. Vivimos una gira histórica y disfrutamos de dos bandas que siempre cumplen. Pero si hay que buscar un ganador… D-A-D se lo llevaron de calle.


Descubre más desde Stairway to Rock

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta